Parque Natural da Serra do Xurés

A Baixa Limia, en general, y el Parque Natural da Serra do Xurés, constituyen uno de los tesoros más grandes que tiene la provincia de Ourense. Declarada reserva de la biosfera en el año 2009, se trata de una de las mayores reservas naturales de España y una de las zonas más apasionantes de la Galicia interior.

El Parque Natural da Serra do Xurés abarca territorios fijados dentro de las zonas naturales de la Baixa Limia-Serra do Xurés en Ourense y el Parque Nacional da Peneda Gerés de Portugal, una joya de la naturaleza compartida por ambos paí­ses desde 2007, año en que se convirtió en el primer parque transfronterizo de la pení­nsula Ibérica.

Uno de los principales atractivos del Parque Natural da Serra do Xurés es su gran variedad de paisajes. En esta insólita zona de transición floral atlántica y mediterránea se mezclan sierras escarpadas con otras formas más suaves, valles poblados de robles, madroños, alcornoques y otras especies con cumbres cubiertas de vegetación de monte bajo con algún endemismo como el Iris boissieri. También podemos encontrarnos con pequeños ríos o cascadas que discurren entre las rocas y que en ocasiones dan forma a piscinas naturales de aguas cristalinas.

El parque da albergue a una amplia variedad de especies animales: lobo, nutria, gato montés, corzo, gineta, garduña, turón o la cabra montesa son algunos de los mamí­feros que pueblan esta amplia zona. En las llanuras elevadas y en estado de semilibertad, el caballo llamado pony gallego o Garrano.

Dentro del grupo de la aves rapaces destacar la presencia de los aguiluchos pálido y cenizo, el águila culebrera, halcón peregrino y de forma esporádica el águila real.

Otras especies reseñables son la ví­bora hocicuda, la lagartija de bocaje, el lagarto ocelado o tritón ibérico.

El parque goza de innumerables valores arqueológicos entre los que destaca el testimonio del paso de los legionarios romanos por la calzada XVIII o A Ví­a Nova. Aún permanecen en pie los miliarios que dejaron en la calzada que uní­a las capitales romanas de Bracara Augusta y Astúrica Augusta por el único paso natural entre estos montes, la Portela do Home.